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Solo vuelo desde México
 

México

Demografía

Debido a la cercanía con EE. UU., la presencia del inglés es constante, especialmente en los centros urbanos, en la música y en el cine; además es muy común en el ambiente de negocios por las actividades económicas que México tiene con el resto del mundo.

De las lenguas llevadas a México por los inmigrantes europeos no españoles, llama la atención el caso del véneto, hablado en Chipilo, ciudad poblana fundada en 1882 por inmigrantes italianos. Hoy en día, casi todos los residentes de la ciudad utilizan el véneto en sus actividades cotidianas. El véneto también se escucha en Veracruz, en Huatusco y Colonia Manuel González.

Otro caso similar es el del Plautdietsch (o Plattdeutsch, o simplemente Platt), un dialecto bajo sajón (o « bajo alemán ») que se habla en las comunidades menonitas en los estados de Chihuahua, Zacatecas y Durango.

El francés también se escucha en el estado de Veracruz, con una colonización francesa en este estado, particularmente en los poblados de Jicaltepec, Perote, San Rafael y Mentidero. Otro caso es el alemán en la zona del Soconusco, Chiapas, donde se instalaron colonias alemanas y el la capital del estado de Puebla ya que la armadora Volkswagen se encuentra ahí, también hay presencia de comunidades alemanas en Sinaloa como las de Mazatlán y Culiacán.

Se tiene una presencia importante de españoles no castellanos en territorio mexicano, esto se dio durante la guerra civil española bajo el gobierno de los ex-presidentes Lázaro Cárdenas y Manuel Ávila Camacho. En los últimos años han llegado nuevos migrantes españoles y entre ellos destacan los de habla catalana que son los más numerosos con casi 7.500 hablantes bilíngües concentrados en la Distrito Federal, Puebla y Quintana Roo, le siguen los de habla vasca con casi 5.000 hablantes bilíngües concentrados en las el Distrito Federal y Nuevo León y en menor escala se tiene a los gallegos bilíngües que suman unos 5.000 hablantes dentro del Distrito Federal, Estado de México, Veracruz y Jalisco. Aún se puede escuchar y enseñar estas lenguas en México por los esfuerzos realizados de la Embajada Española, se puede aprender catalán en el CELE de ciudad universitaria de la UNAM y/o en el Orfeó Català, vasco en la Casa Vasca ubicada en Polanco y gallego en los centros de La Galleguidad ubicadas en la Cd. de México y en Guadalajara.

Salvo el español, ninguna otra lengua europea es considerada lengua nacional, aún si su número de hablantes fuera mayor al de alguna lengua indígena. Por lo tanto, no se contemplan en asuntos como la educación pública, ni en la impartición de justicia.

Cultura

La construcción de la cultura mexicana es el resultado de un proceso histórico que implica relaciones de poder, intercambios pacíficos, asimilaciones de elementos culturales exógenos y reinterpretaciones de los elementos culturales preexistentes. Como es el caso de todos los países latinoamericanos, cuando México se liberó del dominio español, sus habitantes carecían de lo que se da en llamar identidad nacional. Quizá lo único que la mayor parte de los mexicanos compartían al momento de la independencia era el haber nacido en un territorio que pretendía ser un Estado, y la religión católica. Fuera de eso, los vínculos interregionales eran escasos y las identidades comunitarias y étnicas estaban muy arraigadas.

Asociados al triunfo de Revolución, aparecen nuevas maneras de concebir la identidad nacional. Uno de los pensadores clave en esta nueva etapa de la reflexión sobre lo mexicano es José Vasconcelos Calderón. Para este abogado, México era una suerte de "crisol" en el que confluían todas las razas. A la construcción de la cultura y de la historia del país habían contribuido lo mismo los europeos que los indígenas, los africanos que los asiáticos. Por lo tanto, los mexicanos por definición eran mestizos, culturalmente. Vasconcelos llamaba raza cósmica a la mestiza, aquella en que confluiría lo mejor de todos los pueblos del orbe. Su influencia se hizo sentir inmediatamente en todo el país a través de la labor de la Secretaría de Educación Pública. Desde 1920 hasta 1940, la educación en México fue empleada como uno de los mecanismos por los cuales se difundió la tesis del México mestizo.

La escuela se dio a la labor de construir un pasado compartido, que se reforzaba por los medios de comunicación. En especial, el cine contribuyó a la formación de ciertos estereotipos de lo mexicano, que fueron sumamente criticados en años posteriores. En este proceso de no más de tres décadas, la identidad mexicana era la del charro y la china poblana. Jalisco se convirtió por antonomasia en México, y su mariachi y jarabe tapatío, en música y baile nacional. El mole y el tequila fueron elevados a la categoría de platillo y bebida nacionales. Se creó lo que Taibo (1996) llama el santoral laico, en el cual estaban incluidos ciertos personajes de la historia como héroes, y otros tantos como villanos (Cuauhtémoc v. Cortés, Hidalgo v. Iturbide, Juárez v. Maximiliano...). El papel del Instituto Nacional de Antropología e Historia (I.N.A.H.) también fue importante: a éste correspondió el rescate del pasado de las grandes culturas prehispánicas, que el discurso oficial mexicano reclama como propio.

La selección de éstos y otros elementos culturales se hizo en detrimento de las culturas regionales. No fue sino hasta la década de 1990 que empezaron a cobrar fuerza los movimientos culturales de ciertas regiones del país, como es el caso de la Huasteca, el auge de la música jarocha, la emergencia de las literaturas indígenas. Esto llevó a elevar a rango constitucional la declaración de México como un país multicultural y multiétnico. La identificación de lo mexicano con los estereotipos enlistados arriba ha venido cediendo terreno. Ahora se argumenta que no hay una sola identidad nacional, sino varias, y que son pocos los símbolos que la identifican y establecen una comunidad entre las muchas expresiones de la mexicanidad. Lo que no ha desaparecido es el patriarcado que se traduce en machismo y sufren especialmente las mujeres mexicanas. A fines del siglo XX e inicios del XXI la formas más terribles de este machismo en el caso de las cientos de mujeres asesinadas en Ciudad Juárez, y en el acoso que recibió la periodista Lidia Cacho por parte de políticos y empresarios por una investigación sobre abuso sexual a menores, que publicaría en un libro, Los Demonios del Edén.

La música mexicana es el resultado de diversas influencias. Se sabe muy poco de la música prehispánica, aunque son abundantes los grupos que reivindican esa tradición a lo largo de todo el país. Quizá la danza del Venado, de los indios yaquis de Sonora y mayos de Sonora y Sinaloa, sea uno de los pocos testimonios de la música prehispánica que han persistido hasta nuestros días, tanto en su instrumentación como en la lírica. Sin embargo, es posible señalar que los pueblos precolombinos desconocían los instrumentos de cuerda, y que su música era más rítmica que melódica. Entre los instrumentos que utilizaban está el teponaztle y el huéhuetl, dos tipos de tambores de madera; las ocarinas y flautas de barro o carrizo, raspadores de hueso o de madera, y cascabeles. Tras la llegada de los españoles, los indígenas aprendieron de los misioneros la música europea. Muchas de las danzas de Conquista que se practican en las comunidades indígenas del país tienen origen en ese tiempo; igual que ciertos géneros asociados con el culto católico, como la danza de Matachines y el son de Concheros, entre otros. En Tabasco, en la ciudad de Tenosique, cada año se celebra el carnaval, que muchos dicen es el más raro del mundo. Este inicia con la danza del pocho.

Internacionalmente conocido es el conjunto del mariachi, asociado a las grandes figuras de la "canción mexicana" ranchera, que tuvo su período de florecimiento entre las décadas de 1940 a 1970. Procedente del occidente de México, específicamente de los estados de Nayarit, Colima y Jalisco, que se disputan su paternidad. El mariachi era originalmente un conjunto folclórico e indígena, y su indumentaria nada tenía que ver con la del charro (es decir, el traje de los ricos hacendados ganaderos). Interpretaban "sones de mariachi" hasta su llegada a la Ciudad de México, a principios del siglo XX donde se transformaron (y continúan haciéndolo) y comenzaron a tocar "canciones bravías", corridos y boleros adaptándolos a su estilo. Lucha Reyes fue una de la primeras figuras que grabó éxitos acompañada de mariachi. En la "Época de Oro" del cine mexicano, los mariachis se dieron a conocer al mundo con las películas de Jorge Negrete y Pedro Infante. Con Javier Solís se pone de moda el bolero acompañado de mariachi.

El son es una música en la cual se mezclan las influencias indígenas, españolas y africanas, incluso asiáticas en algunos casos. Se trata de un género con ritmo de 6/8, cuya instrumentación varía de región en región. Además de los ya señalados sones de mariachi, hay son jarocho, son huasteco (huapango), son abajeño y muchos más. Géneros de aparición más tardía son la jarana y la trova yucateca, que se cultivan en la península de Yucatán, y que recibieron influencia caribeña (especialmente del son cubano y el bambuco colombiano); y la chilena, originaria de los estados de Guerrero y Oaxaca, y que recibió la influencia de la cueca chilena y la marinera peruana.

El jarabe es una sucesión continua de sones y danzas (algo así como una "suite" mexicana) el nombre viene del tiempo en el que los "boticarios" (farmacéuticos) elaboraban remedios combinando diversos elementos llamados "jarabes". Existen los jarabes Tapatío, Mixteco, del Valle, Tlaxcalteca, Michoacano, etc.

A principios del siglo XX y hasta fines de los años 30, con la influencia del romanticismo tardío, tuvo su auge la llamada "canción fina mexicana" (término no muy claro) muy en el gusto popular no obstante que era interpretada por cantantes líricos, como Pedro Vargas y Nicolás Urcelay. Algunos de los autores de este tipo de canciones más notables fueron Agustín Lara y María Grever influidos por el estilo de los compositores mexicanos e italianos de fines del siglo XIX.

El bolero, que llegó del Caribe a México través de Yucatán, se convirtió en uno de los géneros favoritos del público. Durante las décadas de 1940 a 1960, muchos tríos de guitarras y voces armonizadas, como Los Panchos fueron célebres. Recientemente el bolero ha recobrado popularidad.

Llega la Música moderna en los 50´s y el movimiento del Rock and Roll en México y es cantado en castellano como parte del fenómeno musical mundial. El Rock mexicano se fue desarrollando por medio de la creciente Cultura urbana a finales de los años 60´s, que revoluciona el pensamiento y el baile en estilo libre de expresión. Eventos masivos y festivales nacen en los 70´s , como es el caso histórico del festival Avándaro a partir de ahí fueron censuradas y reprimidas las manifestaciones contemporáneas artísticas.

Como parte del Multiculturalismo global en los 80´s se manifiestan estilos, actitudes y Sonidos nuevos como el rock progresivo con fusión de instrumentos sinfónicos y étnicos, el heavy metal, el punk, el reggae, etc. Estos llegan a combinarse con sonidos mexicanos dando lugar a diversas manifestaciones musicales dentro de un mismo campo. En los 90´, Se unen países Latinoamericanos en el festival Vive Latino con sede en la capital.

En la entrada del siglo XXI y con la creación de la computadora doméstica de los 80´s, el sintetizador y diversos procesadores de audio análogo y digital, surge la música electrónica que ya tenía sus semillas en los ochentas y de esta han nacido nuevas artes sonoras, estilos inteligentes y una reubicación de la identidad musical tecnológica y humana. Transmitiéndose su arte por todo el ancho de la red WWW, con sellos discográficos Independientes, a su vez tocados por los Dj en los Antros, Festivales, Rave, etc. Dentro de este medio participan a su vez las Artes visuales y el multimedia hecho por los Vj, continúan los Experimentos fenomenales de la Música. México es uno de los países con mayor número de raves de música Psytrance en el mundo.

El mariachi en su forma más comercial, se ha modificado para dar lugar a arreglos (mariachi light) y ejecutar canciones más parecidas a una balada que a un son o una canción ranchera. Sus intérpretes son producto de las grandes empresas de Televisión.

La música de Banda sinaloense ha transformado la tradicional "banda de pueblo" (de metales y alientos) en un fenómeno mediático y comercial, también urbano debido a la incesante migración de campesinos a las grandes ciudades. Junto con la "Banda Sinaloense", el género más difundido por algunos musicólogos representa la asimilación al sur del Estados Unidos a su vez "chicanizado" y tiene una enorme aceptación en todo el país. Consiste en una combinación de la música norteña con el "country", la balada de los años 70, el y la cumbia. Surge durante los años 90 con "grupos" de ejecutantes con rasgos mexicanos y ataviados como vaqueros estadounidenses y han ido sustituyendo los instrumentos norteños: tololoche, redoba y acordeón por el bajo eléctrico, batería y sintetizador.

Compositores: Julián Carrillo, Juventino Rosas, Felipe Villanueva, Ricardo Castro, Silvestre Revueltas, Manuel M. Ponce, Carlos Chávez, Gloria Tapia, Mario Lavista

La literatura en México se puede dividir en grandes periodos de acuerdo con la historia del país:

Las letras mexicanas presumen de grandes escritores de esa nacionalidad y otros extranjeros que, por razones distintas, han escrito y editado sus obras en México, acaso por la peculiar generosidad de este país con los migrantes. Así, los mexicanos Juan Rulfo,Amado Nervo Carlos Fuentes, Octavio Paz y José Emilio Pacheco han sido algunos de los mejores exponentes del siglo XX. Junto a ellos el escritor y cineasta español Luis Buñuel, el narrador argentino Daniel Herrendorf y la novelista francesa Marguerite Duras, quienes, en diversos momentos de sus vidas, han vivido y editado en español para editoriales mexicanas; del mismo modo en que, en el ámbito político, el teórico del marxismo León Trotsky vivió en Ciudad de México y editó su última obra. Muchos de los grandes autores de México han visto su obra editada por el Fondo de Cultura Económica.

La pintura mexicana ha alcanzado renombre mundial con figuras como: José María Velasco, Joaquín Clausell y Diego Rivera.

Aunque la dieta indígena fue anterior, el origen de la actual cocina mexicana se establece durante la colonización española. Por ello, la mayor parte de sus ingredientes son de origen español. De origen indígena es el maíz, el chile (conocido en casi todo el mundo hispano parlante como ají), los frijoles, calabazas, aguacates, camote, jitomates, cacao, el guajolote y muchas frutas y condimentos más. De igual manera, algunas técnicas de cocina que se emplean en la actualidad son herencia de los pueblos prehispánicos, como la nixtamalización del maíz, el cocimiento de alimentos en hornos a ras de tierra, la molienda en molcajete y metate. Con los españoles llegaron las carnes de puerco, res y pollo; la pimienta, el azúcar, la leche y todos sus derivados, el trigo y el arroz, los cítricos y otra constelación de ingredientes que forman parte de la dieta cotidiana de los mexicanos.

De ese encuentro de dos tradiciones culinarias con milenios de antigüedad, nacieron el pozole, el mole, la barbacoa y los tamales en sus formas actuales, el chocolate, una variada gama de panes, los tacos, y el amplio repertorio de antojitos mexicanos. Nacieron bebidas como el atole, el champurrado, el chocolate con leche y las aguas frescas; postres como el acitrón (biznaga) y toda la gama de dulces cristalizados, el rompope, la cajeta, la jericaya y el amplio repertorio de delicias creadas en los conventos de monjas en todas partes del país.

Algunas bebidas mexicanas han rebasado sus fronteras y se consumen cotidianamente en América Central, Estados Unidos, Canadá, España y Filipinas; tal es el caso del agua de jamaica, la horchata, el agua de raíz, las margaritas y el propio tequila.

La historia del país y sus vínculos con otros pueblos permitieron la incorporación de otras cocinas a la cocina mexicana. La Nao de China, que en realidad era un galeón de Manila, trajo del oriente una gama de variadas especias y sobre todo, el arroz. Un buen mole poblano es impensable sin arroz a la mexicana. La cocina árabe llegó a México indirectamente por medio de los españoles conquistadores. También la relación con los países latinoamericanos dejó su impronta en la cocina popular, quizá los casos más conocidos son los ceviches y los moros con cristianos deudores de la gastronomía cubana, que han sido asimilados y reelaborados con ingredientes propios de México.

Las invasiones dejaron su huella en toda la cultura mexicana, y la cocina no es la excepción. El gusto por la carne de res molida llegó con el ejército belga de Carlota. El pan de caja fue, según la leyenda, un invento de las tropas estadounidenses que vinieron a México en 1847. La llegada de inmigrantes de otras latitudes en todo el siglo XIX y XX también participó en la construcción de la gastronomía mexicana. Como ejemplo, los quesos italianos y la polenta que hoy se fabrican en Chipilo, Puebla; o los franceses de Orizaba al igual que su pan y los alemanes (menonitas) de Chihuahua. Los mineros ingleses de México sentaron las bases del paste, un hojaldre que hoy se rellena lo mismo de queso y papas que de mole verde de pepitas de calabaza.

Las tortas son unos emparedados elaborados con pan llamado telera y, al igual que los tacos, diversos alimentos tales como jamón con queso, carne al pastor, cochinita pibil, carne de pollo. Se dice que se originaron durante la Guerra de Reforma cuando se necesitaba encontrar una forma de distribuir alimentos entre las tropas mexicanas.

En el año 2005, México presentó la candidatura de su gastronomía para que fuera declarada como parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Era la primera vez que un país ha presentado su tradición gastronómica para tal efecto. Sin embargo, el resultado fue negativo, pues, según el fallo, el comité no puso el énfasis adecuado en la importancia del maíz en la cocina mexicana.

Según un estudio ("¿Cuánto vale la cultura?") realizado por el economista Ernesto Piedras, las industrias culturales generan el 6,7 por ciento del producto interno bruto de México. El estudio fue presentado en 2004 y fue publicado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes. Las industrias culturales son identificadas para México como un sector que representa un motor de crecimiento y desarrollo económicos, superado sólo por los sectores de la maquila, el petróleo y el turismo. En términos de generación de empleo, su participación en Población Económicamente Activa alcanza 3,6%. Análogamente, el cálculo para este sector reporta en términos del comercio exterior una balanza comercial de superávit y en constante crecimiento.

En México, según información del Instituto Nacional de Antropología e Historia (I.N.A.H.), a diciembre de 2005 se tenían registrados 37.266 sitios arqueológicos en México. Los sitios arqueológicos son aquellos donde han sido encontradas evidencias de ocupación humana anterior, y no necesariamente corresponden a sitios prehispánicos, aunque la mayor parte lo sean. Por ejemplo, en Monterrey, Nuevo León, existe un museo sobre arqueología industrial. En la ciudad de México, los arqueólogos han rescatado restos materiales de un convento colonial que se localizó en el mismo sitio donde está actualmente el Palacio de Bellas Artes. Como se ha dicho, existen numerosos sitios pertenecientes a los pueblos prehispánicos, miles de ellos, aunque no todos están abiertos al público. La zona que concentra la mayor parte de estos sitios es el área maya, seguida por el Centro de México y los valles de Oaxaca.

La ley mexicana considera monumentos históricos aquellos construidos entre los siglos XVI y XIX, es decir, desde la llegada de los españoles hasta el siglo anterior. Tanto las zonas arqueológicas como los monumentos históricos son considerados como patrimonio de la nación mexicana, y son custodiados por el I.N.A.H. y el Instituto Nacional de Bellas Artes (I.N.B.A.). Forman parte del complejo de monumentos históricos los núcleos originales de varias poblaciones importantes del país, como Santiago de Querétaro, ciudad de México, Puebla de Zaragoza, Oaxaca de Juárez y Campeche, todas ellas reconocidas además como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Además de estos grandes aglomerados, existen numerosas construcciones dispersas por todo el país que forman parte del catálogo del I.N.A.H.

Deportes

Con frecuencia se dice que el deporte nacional de los mexicanos es la charrería. Este deporte es derivado de las faenas de los caporales en las haciendas ganaderas. Su origen data de la época colonial, y se atribuye a Maximiliano de Habsburgo, segundo emperador de México, la creación del traje de charro en su forma definitiva. La práctica de la charrería está limitada a un sector muy pequeño de la población, debido al elevado costo de la manutención del caballo y de los aperos necesarios (indumentaria, accesorios). El reconocimiento como deporte nacional es más bien honorífico, porque como otros supuestos símbolos mexicanos, no tiene declaración oficial. La versión popular de la charrería es el jaripeo, presente en casi todas las fiestas de los pueblos.

Si bien la Secretaría de Educación Pública incluye la enseñanza de la educación física en las escuelas a su cargo, como hacen también las instancias estatales encargadas de la instrucción, en el país el deporte organizado no es una actividad común entre el pueblo. El más extendido sea quizá el fútbol, aunque en el norte del país tienen mayor presencia el básquetbol, el béisbol y el softbol, éstos dos últimos, también con muy buena aceptación en el sur del país; en el sur del Distrito Federal la práctica aficionada del frontón y la pelota vasca es muy importante, y ha dado lustre al deporte mexicano a nivel internacional. Con el creciente aumento de un mercado de jugadores tanto infantil como juvenil el deporte extremo de raqueta, el racketball, goza de un constante desarrollo. El patinaje artístico sobre hielo y el hockey sobre hielo son deportes practicados por la juventud mexicana, mostrando un constante crecimiento. Otros deportes que gozan de gran popularidad en México son el voleibol el cual se practica como uno de los deportes básicos a nivel escolar, así como el fútbol americano el cual se practica de manera organizada en diversas ligas de las cuales la más fuerte es la Conferencia de los 6 grandes de la ONEFA.

Algunos deportes tienen un origen prehispánico. En Michoacán se practica la pelota tarasca, que como la pelota mixteca de Oaxaca y el ulama de Sinaloa, están vinculados con el antiguo juego de pelota practicado por los pueblos mesoamericanos. Este juego de pelota dramatizaba el movimiento de los astros en el firmamento, y en teoría sus descendientes actuales también lo hacen; claro está que ahora los equipos vencidos no son sacrificados a los dioses. En Chihuahua, los tarahumaras realizan carreras rituales llamadas rarajípara y ariweta. La primera es para varones, y es jugada en equipos que se relevan para completar un recorrido de varios kilómetros por la sierra pateando una pequeña pelota. La segunda es para mujeres, y ellas deben hacer el recorrido empujando un aro.

Profesionalmente, el deporte que tiene más difusión es el fútbol. La liga mexicana está compuesta por cuatro divisiones. Al concluir un ciclo (compuesto por torneo de apertura y clausura), el equipo con peor porcentaje de cada división desciende a la inmediatamente inferior, y de ella, el campeón accede al siguiente escalón. El torneo de la Primera División es el que acapara la atención de los medios masivos de comunicación. Está integrado por dieciocho equipos divididos en tres grupos de seis. Los dos primeros de cada grupo, y los dos mejores terceros lugares tienen derecho a disputar la liguilla (un torneo a eliminación directa, jugado en partidos de ida y vuelta) por el título de campeón. Los juegos de la Selección de fútbol de México suelen llamar grandemente la atención, especialmente cuando participa en certámenes como la Copa América, donde ha sido subcampeón en dos ocasiones, y la Copa Mundial de Fútbol, en la que ha cumplido más bien actuaciones modestas. La selección mexicana de fútbol sub-17, se coronó en el Campeonato Mundial celebrado en Perú en 2005.

Otro deporte con gran tradición profesional es el béisbol. El béisbol es el deporte más popular en las regiones norte y sureste, y el que más satisfacciones junto con el box le han dado a México, aún sin ser muy difundido por los medios de comunicación masiva. México cuenta con varias ligas profesionales, entre las que destacan la Liga Mexicana de Béisbol (LMB) y la Liga Mexicana del Pacífico (LMP). La popularidad de la LMB se debe a que los equipos con los que cuenta están distribuidos por casi todo el país, es la de mayor tradición pues fue fundada en 1925, tiene un buen nivel que sólo es superado por la LMP y ha aportado la mayoría de los peloteros mexicanos que llegan a las Grandes Ligas; su única desventaja es que al jugarse en verano, al mismo tiempo que las Grandes Ligas, no llegan a ella peloteros de tan alta calidad y eso baja un poco el nivel a comparación de la LMP, que es considerada la de mayor nivel pues se juega en invierno, por lo que su temporada es más corta y recibe a los peloteros (mexicanos y extranjeros) que en verano están jugando en las Grandes Ligas; aunque sólo está integrada por equipos de Sonora, Sinaloa y Baja California, tiene importancia a nivel nacional debido a que el equipo campeón representa a México en el mayor evento beisbolístico de la región, la Serie del Caribe, en la que también juegan los campeones de las ligas de Venezuela, Puerto Rico y República Dominicana.

Otras ligas reconocidas son la Liga del Noroeste, la Liga Norte de Sonora, la Liga Tabasqueña y la Liga Invernal Veracruzana, las cuales son de menor nivel debido a que la mayoría de sus jugadores son veteranos o jóvenes en desarrollo que en el futuro llegarán a la LMB y LMP.

En el Clásico Mundial de Béisbol 2006, el combinado mexicano dio la grata sorpresa al avanzar el primero en su grupo, para ser eliminado en la siguiente ronda al perder ante Japón y Corea del Sur, no sin antes descalificar a Estados Unidos, anfitrión del evento.

El tercer deporte de conjunto que se practica de manera profesional en México es el básquetbol, donde actualmente existe una liga nacional que es la Liga Nacional de Baloncesto Profesional de México (LNBP), además de algunas ligas regionales como el Circuito de Baloncesto de la Costa del Pacífico (CIBACOPA) que como su nombre lo indica lo componen equipos de esa zona, así como la Liga de Baloncesto del Sureste (LBS), que incluye a los equipos de esa parte del país; ambas ligas regionales tienen participación en los meses de descanso de la LNBP, que dicho sea de paso volverá a tener competencia ante el inminente regreso del Circuito Mexicano de Básquetbol (CIMEBA), el cual fue durante mucho tiempo la principal liga de básquetbol profesional en México.

El boxeo y la lucha libre gozan igualmente de buena reputación. En la primera disciplina, boxeadores mexicanos han sido campeones mundiales y olímpicos. Sin embargo, parece que el país atraviesa una sequía en esta disciplina, pues sus representantes ya no son tan competitivos como en las décadas de 1950 hasta 1990. Y del pancracio mexicano, la lucha libre, hay que decir que es un deporte con una gran afición, llena de grandes mitos como El Santo, enmascarado de plata, o su rival Blue Demon; aunque últimamente las principales empresas de lucha libre han dejado del lado el aspecto deportivo para convertirla en un espectáculo, no por ello menos atractivo para el público.

Otros deportes que se practican de manera profesional en México son el automovilismo cuyo escenario principal es el Autódromo Hermanos Rodríguez, las carreras de caballos que tienen como escenario principal al Hipódromo de las Américas de la ciudad de México, las carreras de galgos, así como el toreo cuyo principal escenario es la Plaza de Toros México; aunque este último para los expertos sea una fiesta y no precisamente un deporte.

Pese a no contar con un comité olímpico constituido, México participó por primera vez en los Juegos en 1900 en París. Tres hermanos: Manuel, Pablo y Eustaquio Escandón Barrón participaron en el Torneo de Polo obteniendo la tercera posición en El Gran Premio de la Exposición. Esta victoria se considera extraoficialmente la primera medalla olímpica de México.

México ha sido el único país de América Latina en ser sede de los Juegos Olímpicos de verano de 1968. La ceremonia de inauguración se realizó el 12 de octubre, en conmemoración de la llegada de Cristóbal Colón al llamado "Nuevo Mundo". Entre las novedades que presentó el Comité Organizador se encuentra el hecho de que la llamada "flama olímpica" fue encendida por primera ocasión por una mujer; Enriqueta Basilio, la gacela bajacaliforniana, atleta de pista. En juegos olímpicos, su mejor participación fue precisamente en esta ocasión, cuando consiguió nueve medallas, tres de cada metal. Quizá la más recordada de ellas sean las de Felipe "El Tibio" Muñoz, oro en natación; y la del Sargento José Pedraza, que ganó la plata en caminata en una disputada carrera contra un soviético.

Otras figuras memorables del olimpismo mexicano son Joaquín Capilla (clavadista), el mexicano que ha ganado más medallas en estas competencias y Fernando Platas que en 2000 en Sidney obtiene medalla de plata en el trampolín de 3 metros. En el ámbito de participaciones femeninas se encuentra Soraya Jiménez (levantadora de pesas), la primera mujer mexicana en conseguir medalla de oro, en Sidney 2000 y Belem Guerrero que consiguió medalla olímpica en ciclismo de pista en Atenas 2004. Otra mujer que tiene diversas participaciones internacionales es Ana Gabriela Guevara que obtuvo en 2002 la Golden League en atletismo, así mismo fue ganadora de 2 medallas de oro en la Copa del Mundo Madrid 2002.

Por otra parte, México también ha sido sede de la Copa Mundial de Fútbol de 1970 y también la de 1986. Esta última había sido concedida a Colombia, que no pudo cumplir con el compromiso debido a un lamentable desastre natural. En la primera, se coronó campeón el representativo de Brasil, que se quedó con la copa Jules Rimet. En 1986, el campeón fue Argentina. México también ha sido sede de los Juegos Panamericanos, en dos ocasiones 1955 y 1975; de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, en tres justas: 1926, 1954 y 1990; y, de la Universiada de 1979, en donde ha cumplido con participaciones notables.


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