Vuelos: Billete de Avion
Hoteles - Compare las ofertas de habitaciónes de hotel
Coches - Aquiler de coches
 Jetcost.es > Billete de avion > Billete de avion Cancun - Mexico City
 

Billete de avion Cancun Mexico City

 
Búsqueda de billetes de avion Cancun Mexico City
 
 
 
 


 
Enlaces
 
 
 
 



Vous allez à Mexico City ? Buscando el mejor precio para su billete de avion Cancun - Mexico City ? Encuentre su Billete de avion para Mexico City desde Cancun barato con Jetcost. Compare los mejores precios: promociones, billete de avion más baratos, viajes baratos y ofertas de última hora para Mexico City entre muchos organismos de viajes en línea, las compañías aéreas regulares y de bajo costo (low cost).

Jetcost le permite encontrar su billete de avion barato a todos los aeropuertos de Mexico City.

Con Jetcost, haga su reserva para Mexico City en un solo clic. Las vacaciones a Mexico City son al mejor precio con Jetcost.es: reserve su billete de avion Cancun Mexico City, su alquiler de coches en Mexico City.

Gracias al comparador de billete de avion Cancun Mexico City Jetcost, haga su busqueda y reserve su billete de avion Cancun - Mexico City barato en un pequeño clic.


 
Billete de avion desde México
 

México

Infraestructura

La principal forma de generación energética en el país es la termoeléctrica, que en el año 2004 producía 23.830 megavatios. Entre las plantas más importantes de este tipo está Los Azufres, en el estado de Michoacán, y su infraestructura representaba el 51.9% del total. Le sigue, de lejos, la energía hidroeléctrica, con un volumen de 9.900 megavatios en el mismo año y 21.6% de la estructura de generación de energía. Otros tipos de generación son la núcleo eléctrica, la geotérmica, la carboeléctrica y la eólica, que en conjunto producen menos de 5.000 megavatios. . En 2003, el consumo promedio de energía por habitante en el país fue de 5,95 megavatios por hora, con un costo de 1,35 pesos mexicanos por kWh.

México es uno de los principales exportadores de petróleo del mundo. Su principal mercado son los Estados Unidos. En el año 2004 producía 3.826 millones de barriles diarios, extraídos principalmente de la costa del golfo de México y la llamada Sonda de Campeche, un yacimiento submarino localizado en la bahía de Campeche. Las reservas probadas de petróleo sumaban en 2005 12.000.882.000 barriles de petróleo, lo que las coloca en el décimo cuarto sitio a nivel mundial. Los cálculos sobre la vida aproximada de esos yacimientos son de veinte años, si la explotación continúa al ritmo actual.

La red carretera de México es una de las más extensas de América Latina. Según la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), la longitud total de esta red de vías terrestres fue de 352.072 kilómetros. De ellos, la mayor tercera parte corresponde a brechas revestidas, y poco más de diez mil kilómetros corresponde a carreteras de cuatro carriles. Las carreteras en México se clasifican en federales, que están a cargo de la SCT; estatales, construidas por los gobiernos de los estados (ambas son gratuitas); y autopistas de cuota, administradas por un consorcio denominado Caminos y Puentes Federales (CAPUFE), que recauda los recursos provenientes del peaje, que son reinvertidos en el mantenimiento de las autopistas. Algunas de estas vías de alta velocidad se encuentran entre las más caras del mundo, como la que une la ciudad de México con Toluca, capital del estado de México; o la Autopista del Sol, que enlaza el Distrito Federal con el puerto de Acapulco. Recientemente han sido construidas obras de gran envergadura, con el propósito de hacer más rápida la transportación terrestre entre las diferentes regiones del país. Quizá la obra más emblemática de éstas es el Puente Chiapas, construido sobre la Presa de Malpaso, en el río Grijalva, y que permite un ahorro de hasta seis horas en el traslado de la Ciudad de México a Tuxtla Gutiérrez, la capital chiapaneca.

La mayor parte de la red de ferrocarriles sirve en la actualidad para el transporte de mercancías. Tras la privatización de Ferrocarriles Nacionales de México, la empresa paraestatal formada tras la nacionalización de este sistema de transporte con el propósito de operar y mantener la red ferroviaria, las concesionarias se dedicaron exclusivamente al transporte de mercancías, y la red ha permanecido prácticamente sin aumento desde hace más de dos décadas. Sólo el Ferrocarril Chihuahua al Pacífico transporta pasajeros, aprovechando que la ruta por la Sierra Madre Occidental tiene un valor importante valor turístico por sus paisajes naturales.

Como el resto de los sistemas de transportes, los aeropuertos y los puertos marítimos también fueron privatizados durante el sexenio de Carlos Salinas de Gortari. Además de numerosas pistas de aterrizaje distribuidas en todo el territorio nacional, México cuenta con varios aeropuertos internacionales y nacionales. Entre los primeros, los más importantes por el nivel de personas que los utilizan y el tráfico aéreo, son el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (el más importante de Latinoamérica) y el Aeropuerto Internacional de Cancún. El primero de ellos atraviesa por serios problemas de saturación, y se propuso la construcción de un nuevo aeropuerto en las tierras ejidales del lago de Texcoco que finalmente fue rechazado por la oposición de los ejidatarios tenientes de la tierra. En compensación, se han realizado obras de ampliación del Benito Juárez y algunos aeropuertos como el de Toluca han comenzado a recibir parte del tráfico destinado originalmente a la ciudad de México.

El 14 de febrero de 2007, el Senado de México, aprobó la creación de la Agencia Espacial Mexicana, sucesora de la Comisión Nacional del Espacio Exterior, la cual será provista de presupuesto para la creación de sus instalaciones iniciales.

Como los ferrocarriles, la mayor parte del tráfico marino es de mercancías. México cuenta con 108 puertos, cincuenta y cuatro en el golfo y otros tantos en el Pacífico. Los más importantes son Veracruz, en la costa atlántica, y Manzanillo, en el estado de Colima en la costa del pacífico, siendo este último el principal puerto del país con una infraestructura primer mundista y una gran inversión privada.

Los medios de comunicación en México también quedaron en manos de la iniciativa privada, a partir de la década de 1990. Anteriormente fueron operados por compañías paraestatales, como Teléfonos de México y Telégrafos de México. El Servicio Postal Mexicano sigue en manos del Estado. En lo que respecta a la televisión, existió el Instituto Mexicano de la Televisión (Imevisión), aunque desde el inicio los particulares tuvieron derecho a concesiones. En la actualidad, existen dos empresas televisivas privadas que acaparan la mayor parte del mercado (Televisa y TV Azteca). El gobierno federal opera el Canal 22 de Conaculta y Canal 11; este último, a través del Instituto Politécnico Nacional. Asimismo, los estados tienen la facultad de operar televisoras a través de organismos descentralizados creados para tal fin. En México existen 733 canales de televisión, algunos de ellos con cobertura nacional.

En radio, existen múltiples empresas privadas. Las más importantes de ellas tienen su sede en el Distrito Federal. En muchas ciudades de la república hay estaciones locales. La Federación opera el Instituto Mexicano de la Radio (IMER), y algunas de sus dependencias operan otras estaciones, como Radio Educación, dependiente de la Secretaría de Educación Pública, y las muchas estaciones de radio indigenista, que dependían del Instituto Nacional Indigenista, convertido en Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indios. Varias universidades también tienen estaciones propias de radio, entre las que destaca Radio Universidad Nacional Autónoma de México, de la UNAM, cuya cobertura alcanza casi todo el territorio nacional, y puede escucharse en la banda internacional e Internet. Existen en México 854 estaciones de radio en amplitud modulada y 634 en frecuencia modulada.

La telefonía fija es operada por unas pocas compañías, de las cuales Telmex es con mucho la más grande. La cobertura del teléfono también ha ido en aumento constante. Se estima que el 80% de los hogares mexicanos cuentan con teléfono fijo, y en muchas comunidades pequeñas existen casetas telefónicas comunitarias. En larga distancia (nacional e internacional), el tiempo total de las conferencias sumó en el año 2004 la cantidad de 32.302.000.000 de minutos. El número de usuarios de celular en este 2007 es de aproximadamente 56 millones de personas, atendidas por trece empresas privadas. México es el único país del continente americano que cuenta con el servicio de videoconferencias por medio de la línea fija telefónica, usando como medio de comunicación el videoteléfono.

En lo que respecta al uso de nuevas tecnologías de comunicación (Internet), la proporción de usuarios en México es baja, con aproximadamente 28.000.000 de usuarios, tomando en cuenta que México es una nación de más de cien millones de habitantes siendo aún así el país con más usuarios de internet en Latinoamérica. Para paliar la baja cobertura, el gobierno de México ha implementado el programa Plazas comunitarias, que son estaciones equipadas con computadoras y una conexión a Internet, establecidas en las regiones más marginadas del país.

El arsenal extenso del género popular de la música en México demuestra la gran diversidad de su cultura. La música endógena incluye el mariachi, la banda, el duranguense, el norteño (grupero), la ranchera y corridos. La música contemporánea incluye el rock mexicano (o rock nacional, representado por Maná, el Tri, Molotov y Caifanes), el heavy metal, el hip hop, el pop, el punk, el reggae y la música alternativa. Muchos cantantes mexicanos son famosos en toda América Latina, España y Europa.

Música alternativa: con el crecimiento de la música independiente en México se esta haciendo propuestas de lo más actual al estilo de Europa, es debido mencionar que la música independiente siempre a existido en México en distintos niveles uno de los más veteranos artistas independientes es el Tri

México se refiere a menudo como la « capital del entretenimiento de habla hispana », debido al hecho de que cualquier cantante de habla hispana que desea ser un éxito internacional, debe intentar entrar primero a la industria mexicana de la música.

Las Películas Mexicanas a partir de la era de oro en los años 40 y los años 50 son los ejemplos más grandes del cine latinoamericano, con una industria enorme comparable al Hollywood de esos años. Las películas mexicanas fueron exportadas y exhibidas en toda la América latina y Europa. La película María Candelaria (1944) por Emilio Fernández, ganador de La Palme d'Or en el festival de Cannes. Los actores y actrices famosos a partir de este período incluyen a Dolores del Río actriz de fama internacional, actriz del cine silente y sonoro de Hollywood, imagen del Cine Mexicano y la pionera y figura más importante de la Época de Oro del Cine Mexicano, a Pedro Armendáriz, a María Félix, a Pedro Infante, a Jorge Negrete y al cómico Cantinflas. Dentro del género de la comedia podemos nombrar también a Roberto Gómez Bolaños, que con El Chavo del Ocho y El Chapulín Colorado sigue haciendo reír al mundo entero; además tenemos películas del género Horror, gracias a Carlos Enrique Taboada, películas como Hasta el viento tiene miedo (1967), "El Libro de Piedra" (1968), Más Negro que la Noche (1974), y Veneno para las Hadas (1984). Más recientemente, las películas tales Como agua para chocolate (1992), Cronos (1993), Amores Perros (2000), Y tu mamá también (2001), El laberinto del fauno (2006), el Violín (2006) y Babel (2006) han sido acertadas en crear historias universales sobre temas contemporáneos, e internacionalmente fueron reconocidas, como en el festival prestigioso de la película de Cannes. Los directores mexicanos Alejandro González Iñárritu (Amores Perros, Babel), Alfonso Cuarón (Harry Potter y el prisionero de Azkaban), Guillermo del Toro y guionista Guillermo Arriaga son algunos de los fabricantes actuales sabidos de la película.

Las principales redes de televisión en México son Televisa y TV Azteca. Televisa es también el productor más grande del contenido en español en el mundo y también la red más grande de los medios de lengua española del mundo. Grupo Multimedios es otro medio conglomerado de habla hispana que difunde en México, España, y los Estados Unidos. Las telenovelas se traducen a muchas idiomas y se consideran por todo el mundo con nombres renombrados como Verónica Castro, Lucía Méndez, Lucero y Thalía. Incluso Gael García Bernal y Diego Luna de la película Y tu mamá también y del modelo actual de Zegna han aparecido en algunos de ellos. Algunas de sus programas de la TV se modelan después de las contrapartes estadounidenses como la pelea de la familia (100 Mexicanos Dijeron y Qué dice la gente), Big Brother y Operación Triunfo. Las demostraciones nacionales de las noticias como las noticias de Adela en Televisa se asemejan a un híbrido entre Donahue y Nightline. Las ciudades de la frontera reciben la televisión estadounidense y las estaciones de radio.

En México los periódicos de mayor circulación (en orden alfabético) son El Universal, La Jornada y Reforma, de línea editorial centro, izquierda y derecha respectivamente. En los Estados y ciudades más importantes existen periódicos locales con mayor circulación que los nacionales. Por ejemplo, en el Puerto de Veracruz se edita el Notiver y el Dictamen, este último dice ser "el decano de la prensa nacional".

En México existen dos compañías privadas de televisión que dominan la audiencia televisiva, ambas tienen cobertura nacional: "Televisa" y "TV Azteca". En la Ciudad de México y área metropolitana existen además "Canal 11 del Instituto Politécnico Nacional", "Canal 22 del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA)", Proyecto 40 y Cadena tres. En los Estados, existen canales oficiales así como sucursales de las dos grandes cadenas con programación local. En el Noreste de México la cadena "Multimedios" transmite programación propia, muchos la han denominado como la tercera cadena del país, transmitiendo desde la Ciudad de Monterrey. El Distrito Federal actualmente está solicitando una frecuencia. "TV Azteca Noreste también transmite para el Noreste de México utilizando parte de la Red 7 del canal 7 Nacional.

La radio en México es diversa en contenidos pero se ha documentado que dicha industria la dominan aproximadamente siete familias que operan grupos radiofónicos. Destaca la XEW propiedad de la empresa TELEVISA que tiene gran influencia en Centroamérica, su lema es: "la voz de América Latina". La primer estación de radio mexicana fue la XEB, que actualmente sigue transmitiendo bajo la tutela del gobierno, a través del grupo IMER (Instituto Mexicano de la Radio).

Demografía

Durante todo el siglo XIX, la población de México apenas se había duplicado. Esta tendencia continuó durante las primeras dos décadas del siglo XX, e incluso, en el censo de 1920 se registra una pérdida de cerca de 2 millones de habitantes. El fenómeno puede explicarse porque durante el decenio de 1910 a 1920 tuvo lugar la Revolución mexicana.

La tasa de crecimiento se incrementó drásticamente entre los decenios de 1930 a 1980, cuando el país llegó a registrar índices de crecimiento mayores a 3% (1950-1980). La población mexicana se duplicaba en veinte años, y a ese ritmo se espera que para el año 2000 haya 120 millones de mexicanos. Ante esta situación, el gobierno federal creó el Consejo Nacional de Población (CONAPO), con la misión de establecer políticas de control de la natalidad y realizar investigaciones sobre la población del país. Las medidas resultaron exitosas, y la tasa de crecimiento descendió hasta 1.6 en el período de 1995 a 2000. La esperanza de vida pasó de 36 años en 1895 a 72 años en el año 2000.

También cambió la cara de los mexicanos. A principios del siglo cerca del 90% de la población vivía en localidades rurales (pueblos, rancherías, caseríos). El censo de 1960 arrojó datos en los que la población urbana era por primera vez mayor que la rural (50.6% del total). El número de personas que radicaba en su estado natal en 1895 constituía el 96.6% de la población total del país. En el censo de 1920 sumaban poco más del 90%. Treinta años más tarde constituían el 80% y en la actualidad poco más de 18% de los mexicanos radican fuera del estado en que nacieron. Ambas tendencias pueden explicarse por el proceso de industrialización de las ciudades grandes y medianas, así como por la depauperación gradual del campo, ocasionada por la recesión de las actividades agropecuarias.

Las entidades federativas que concentran la mayor población son México, Distrito Federal, Veracruz, Jalisco y Puebla. En cambio, las menos pobladas son Baja California Sur, Campeche y Quintana Roo. Este último estado es uno de los que presenta una tasa de crecimiento poblacional más alta en el país, debido a la industria turística de Cancún, que concentra el 50% de la población quintanarroense.

Por otra parte, la población hablante de lenguas indígenas (único criterio contemplado en la metodología de INEGI para contabilizar a la población indígena del país) cayó de 17% en 1895 a apenas 7% en 2000. Sin embargo, en números absolutos hubo un incremento, pues pasó de poco más de un millón a siete en el censo de 2000. Son las comunidades indígenas las que expulsan una mayor población. La emigración indígena, hasta 1980, tuvo como destinos principales las ciudades medianas y grandes cercanas a las regiones de origen. A partir de la década de los noventa, la migración indígena cobró un rostro internacional, y hoy se dirige principalmente a Estados Unidos.

Estados Unidos es el país donde viven más mexicanos después de México, muchos de los mexicanos en ese país son de origen indígena y otros orígenes debido a que encuentran mejores oportunidades que en zonas rurales de México. Se dice que Los Ángeles, la más grande ciudad de California, es también la segunda ciudad mexicana por su tamaño, pues la cantidad de migrantes y descendientes de mexicanos rebasa con mucho los 4 millones de habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara. La presencia mexicana en el vecino del norte comienza con la anexión de la mitad norte del territorio del país en 1847. Algunos de los mexicanos que quedaron al otro lado de la frontera regresaron a México, pero otros se quedaron allá (esto ocurrió principalmente en Nuevo México), y conservaron su idioma y costumbres. A ellos se les sumó una buena cantidad de braceros, que se fueron a radicar a Estados Unidos, algunos temporalmente, mediante un acuerdo laboral entre los gobiernos de Washington y México. Las últimas crisis económicas en México han favorecido la emigración hacia el norte, y se calcula que a principios del siglo XXI, cerca de 38 millones de mexicanos o descendientes de mexicanos habitan en los Estados Unidos. La mayor parte de ellos se concentra en California, Texas y Nuevo México. Otras comunidades importantes de mexicanos en el extranjero son las de España, Canadá, Alemania, Reino Unido y Francia.

El Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI), el Consejo Nacional de Población (CONAPO) y la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) han establecido en el año 2004 la nueva delimitación de las zonas metropolitanas de México. Estas tres instancias definen a una zona metropolitana como "el conjunto de dos o más municipios donde se localiza una ciudad de 50.000 o más habitantes, cuya área urbana, funciones y actividades rebasan el límite del municipio que originalmente la contenía, incorporando como parte de sí misma o de su área de influencia directa a municipios vecinos, predominantemente urbanos, con los que mantiene un alto grado de integración socioeconómica". En otras palabras, se extiende el concepto tradicional de zona metropolitana sólo vista en un aspecto espacial, a uno que agrega el aspecto de interdependencia económica entre municipios.

Basados en varios procedimientos estadísticos y tomando como base el Censo 2000, se obtuvo un total de 55 zonas metropolitanas, que en su conjunto tienen un total aproximado de 51,5 millones de habitantes, representando el 52,8% de la población total de la nación.

Si se consideran los municipios como entidades aisladas y sin relación con las zonas metropolitanas, encontraremos que el municipio más poblado del país es Ecatepec de Morelos, con más de 1.640.000 habitantes; seguido por el municipio de Guadalajara (Jalisco), con 1.600.940. Puebla de Zaragoza, en Puebla, tiene más de 1.400.000 habitantes, cifra muy similar a la del municipio de Juárez, en Chihuahua. Iztapalapa, delegación política del Distrito Federal, sobrepasa al más poblado de los municipios, con más de 1 millón 800 mil habitantes. En el polo opuesto se encuentran varios municipios del estado de Oaxaca, cuyas poblaciones no rebasan el millar de personas.

El INEGI es el instituto encargado de realizar los censos de población en México. Sin embargo, entre sus encuestas no se dispone de mecanismos que permitan contabilizar con exactitud la magnitud de los grupos étnicos que habitan en su territorio.

La política predominante del primer siglo de vida independiente de México era sumamente racista. Tras el triunfo de la Revolución, varios pensadores consideraron que México era una nación culturalmente mestiza, y entonces las baterías se dirigieron a asimilar a los indígenas a la cultura nacional. Las consecuencias fueron la reducción en términos absolutos y relativos de las personas que hablaban lenguas indígenas.

Éste es el único criterio que se ha empleado para determinar la cantidad de indígenas en el país. Sin embargo, ha sido criticado, puesto que la identidad étnica no está dada sólo por la identidad lingüística como señalaba Guillermo Bonfil Batalla en México profundo. Finalmente, en un país con tal mezcolanza es demasiado complejo meramente determinar el verdadero origen étnico y racial de los individuos.

Por ello, las cifras ofrecidas por el Instituto Nacional de Geografía, Estadística e Informática (INEGI) y la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (anteriormente el Instituto Nacional Indigenista, INI) son divergentes. Para el primero, la población indígena es de alrededor de 6% del total, en tanto que para la segunda, la proporción oscila entre 10 y 14%. En la página Web de la CDI la cifra ofrecida por la institución es de 10.220.862 indígenas en el país en el año 2000, lo que constituiría cerca del 11% de la población mexicana. Los criterios empleados por la CDI para su cálculo incluyen, además del lingüístico, el lugar de origen, la identidad étnica de uno o ambos padres, la asunción individual de la identidad indígena, entre otros.

La CDI reconoce solamente a 65 grupos étnicos indígenas distinguidos entre sí sobre la base del criterio lingüístico. Los más grandes son el náhuatl, el maya, el zapoteco, el mixteco, el otomí y el purépecha. Todos ellos son descendientes de los antiguos pueblos mesoamericanos. Los grupos más pequeños son el kiliwa, asentado en el norte de Baja California y el lacandón de Chiapas, con apenas unas decenas de integrantes.

A pesar de que es el segundo país con más católicos del mundo, el Estado mexicano es oficialmente laico. La separación entre las instituciones religiosas y la administración política de la nación quedó consagrada en la Constitución de 1857, y fue ratificada en la constitución vigente. La constitución de 1824 declaraba que la religión oficial de la República sería la católica, y Morelos señalaba que no debería haber tolerancia para ninguna otra. A partir de la segunda mitad del siglo XX, inició un proceso de introducción de credos diferentes al católico.

La década de 1920 fue marcada por un conflicto religioso conocido como la Guerra Cristera, en la cual muchos campesinos alentados por el clero se enfrentaron al gobierno revolucionario que había decidido poner en vigencia las leyes constitucionales de 1917. Entre las medidas contempladas por la Carta Magna estaban la supresión de las órdenes monásticas y la cancelación de todo culto religioso. La guerra concluyó con un acuerdo entre las partes en conflicto (Iglesia Católica y Estado), por medio del cual se definieron los respectivos campos de acción. Hasta la mitad de la década de 1990, la constitución mexicana no reconocía la existencia de ninguna agrupación religiosa. En 1993 fue promulgada una ley mediante la cual, el estado les concedía personalidad jurídica como Asociaciones religiosas. Este hecho permitió el restablecimiento de relaciones diplomáticas con el Vaticano, al cual, el Estado mexicano no reconocía como entidad política.

Según las cifras del INEGI, la mayor parte de los mexicanos se declaran cristianos (aproximadamente un 90% de la población), en su mayoría católicos (más de 74.000.000 de adeptos). La segunda agrupación cristiana son los Testigos de Jehová, que suman más de 1 millón de adeptos, que convierten a la congregación mexicana de esa rama cristiana en la segunda a nivel mundial. En tercer lugar se encuentra la Iglesia de la Luz del Mundo, que tiene su centro en La Hermosa Provincia, una colonia de Guadalajara. Las denominaciones pentecostales tienen también una presencia importante, sobre todo en las ciudades de la frontera y las comunidades indígenas. De hecho, las iglesias pentecostales juntas suman más de 1.300.000 adeptos, que en números netos las colocan como el segundo credo cristiano en México. Cambia la situación cuando se consideran las diferentes denominaciones pentecostales como entidades separadas.

De acuerdo con el investigador Jacobo-Grinberg-Zylberbaum y editados de la Universidad Nacional Autónoma de México, es notable la pervivencia de rituales de tipo mágico-religioso de los antiguos grupos indígenas, no sólo en los indígenas actuales sino en los mestizos y blancos que conforman la sociedad mexicana rural y urbana. Existe frecuentemente un sincretismo entre el chamanismo y la tradición católica.

La proporción de católicos es variable en diferentes ámbitos sociales. En las ciudades, suele ser más baja, aunque hay algunas regiones indígenas en donde los integrantes de credos protestantes alcanzan un porcentaje de 30%. Incluso, en algunas zonas de Chiapas, la comunidad de indígenas musulmanes suma unos 5.000 creyentes. La mayor diversidad religiosa se presenta en la zona norte del país, fronteriza con los Estados Unidos, y en el sureste, cuya población tiene un fuerte componente indígena. El centro, y especialmente la región del Bajío, es abrumadoramente católica. Por ejemplo, el 95% de los hidrocálidos originarios de Aguascalientes, se declara católico, igual que poco más del 90% de la población de Jalisco y Guanajuato. También es importante el número de personas que no profesan ninguna religión. Suman más de 2 millones del total de 84 millones de personas mayores de 5 años (cerca del 3% del universo contemplado en los tabulados del INEGI).

En ciertas regiones, la profesión de un credo diferente del católico es vista como una amenaza para la unidad comunitaria. Se argumenta que la religión católica forma parte de la identidad étnica, y que los protestantes no están dispuestos a participar de los usos y costumbres tradicionales (el tequio o trabajo comunitario, la participación en las fiestas patronales y cuestiones similares). La negativa de los protestantes se debe a que sus creencias religiosas no les permiten participar en el culto a las imágenes. En los casos extremos, la tensión entre católicos y protestantes ha dado lugar a la expulsión de los protestantes en varios pueblos. Los casos más conocidos son los de San Juan Chamula , en Chiapas, y San Nicolás, en Ixmiquilpan , Hidalgo.

Un argumento similar fue presentado por un comité de antropólogos para solicitar al gobierno de la República la expulsión del Instituto Lingüístico de Verano (ILV), en el año 1979, al cual se acusó de promover la división de los pueblos indígenas al traducir la Biblia a los idiomas vernáculos y evangelizar en un credo protestante que amenazaba la integridad de las culturas populares. El gobierno mexicano prestó atención al llamamiento de los antropólogos y canceló el convenio que tenía celebrado con el ILV. Los conflictos también se han dado en otros ámbitos de la vida social. Por ejemplo, dado que los Testigos de Jehová tienen prohibida la rendición de honores a los símbolos patrios (algo que en las escuelas públicas de México se realiza cada lunes), los niños que han sido educados en esa religión eran expulsados de las escuelas públicas. Este tipo de problemas sólo se resuelven con la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, y no siempre con resultados favorables para los niños.

Más allá de las iglesias y denominaciones religiosas, persiste en México un fenómeno que algunos antropólogos y sociólogos llaman Religión Popular, esto es, la religión tal y como la practica y entiende el pueblo. En México, el componente principal es la religión católica, a la que se han adherido elementos de otras creencias, ya de origen prehispánico, africano o asiático. En general, la religiosidad popular es vista con malos ojos por las religiones estructuradas. Uno de los casos más ejemplares de la religiosidad popular es el culto a la Santa Muerte. La jerarquía católica se empeña en calificarla como culto satánico. Sin embargo, la mayor parte de las personas que profesan este culto se declaran a sí mismos como creyentes católicos, y consideran que no hay ninguna contradicción entre los homenajes que brindan a la Niña Blanca y la adoración a Dios. Otros ejemplos son las representaciones de la Pasión de Cristo y la celebración del Día de Muertos, que se realizan en el marco del imaginario cristiano católico, pero bajo una reinterpretación muy particular de sus protagonistas.

México ha logrado magros avances en educación pública en las últimas dos décadas. En 2005 el analfabetismo llegaba al 9,2%, y la media de años de formación alcanzaba los 8,2 por adulto. La educación pública primaria y secundaria (9 años de educación) es gratuita y obligatoria.

Uno de los mayores logros en la educación pública mexicana es la Comisión Nacional de Libros de Texto Gratuito, llegando hoy en día a cada uno de los alumnos de formación primaria por texto elaborados por la CONALITEG y de la formación secundaria con textos de empresas editoriales que son licitados. Hoy en día existen textos en diferentes lenguas indígenas así como llegar a niños con discapacidad visual.

La educación indígena también ha estado presente en México. Aunque ya existían programas de educación primaria bilingüe desde los años 1960 para las comunidades indígenas, después de una reforma constitucional a mediados de los noventa, estos programas van a tener un nuevo impulso.

México fue el primer país en establecer, en los años setenta, un sistema de educación secundaria vía satelital, destinado a los pequeños pueblos y las comunidades indígenas de difícil acceso. En el 2005, este sistema contaba ya con 30.000 escuelas conectadas, 3 millones de estudiantes y 300.000 maestros, que reciben material educativo pre-grabado transmitido vía satelital a través de la empresa "Edu-Sat" por medio de teleconferencias y videoconferencias. Las escuelas que utilizan este sistema son conocidas como telesecundarias en México. La programación educativa satelital mexicana también está siendo retransmitida a algunos países de Centroamérica y a algunas regiones de Colombia, y está siendo utilizada en los estados del sur de los Estados Unidos como método de enseñanza bilingüe.

La educación profesional en México se divide en el grado del desarrollo del conocimiento (Universidad o Institución) y por el carácter de las aportaciones (pública o privada).

La Ley General de los Derechos Lingüísticos concede el estatuto de lenguas nacionales al español y a las lenguas indígenas nativas del territorio, así como a aquellas de otros pueblos indoamericanos que se hayan establecido en el territorio nacional. El español -como la abrumadora mayoría de los mexicanos llaman a su propio idioma, independientemente de cómo se denomine en otros países- es la lengua dominante en asuntos oficiales, aunque no existe una declaratoria legal expresa que lo haga lengua oficial del país. Este idioma es hablado por casi todos los mexicanos, si bien con las características de pronunciación y vocabulario que le son propios.

Un 7% de la población habla una lengua indígena. El gobierno reconoce oficialmente 65 lenguas indígenas (agrupando los dialectos similares que para otros lingüistas deberían ser considerados como lenguas diferentes). Entre las lenguas indígenas, las que cuentan con el mayor número de hablantes son el náhuatl y el maya yucateco; juntas, suman más de 2 millones de personas. El caso opuesto es el del maya lacandón, cuyo número de hablantes no llega a los 100. El gobierno federal promueve y ya ha establecido sistemas de educación bilingüe en las comunidades indígenas y rurales, y un porcentaje considerable de la población indígena es bilingüe.


Informaciónes acerca de México Más infos acerca de México
 
 
 

Jetcost France Jetcost.com | Jetcost España Jetcost.es | Jetcost Italia Jetcost.it | Jetcost United Kingdom Jetcost.co.uk